viernes, 25 de septiembre de 2009

PUTREFACCIÓN,
de Charles Bukowski.


Últimamente
me ronda este pensamiento:
que este país
ha retrocedido
4 ó 5 décadas,
y que todo el
avance social,
los buenos sentimientos de
una persona hacia otra
se han borrado
y se han reemplazado por la
vieja
intolerancia de siempre.

Más que nunca
tenemos
egoístas ansias de poder,
desprecio por el
débil,
el viejo,
el pobre,
el desvalido.

Estamos reemplazando necesidad con
guerra,
salvación con
esclavitud.

Hemos desperdiciado
los logros,
nos hemos deteriorado
deprisa.

Tenemos nuestra Bomba,
es nuestro miedo,
nuestra vergüenza
y nuestra condena.

Ahora
se ha apoderado de nosotros
algo tan triste
que nos deja
sin aliento
y ni siquiera podemos
llorar.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Los Protocolos de los sabios de Sión: ¿existió una conjura judeo-masónica?

“Los Protocolos de los sabios de Sión” fueron publicados en 1905 en Rusia. El autor era Sergei Alexandrovich Nilus (1862-1930). Eran un apéndice en la segunda edición de un libro de Nilus titulado “Lo Grande en lo Pequeño” (Великое в Малом). Nilus explicó que “Los Protocolos” eran auténticos, asegurando que él sólo los había traducido.Para darle más autenticidad a “Los Protocolos”, se solía relacionar el documento con el acta secreta del Primer Congreso Sionista convocado en Basilea los días 29, 30 y 31 de agosto de 1897 por Theodor Herzl. El movimiento sionista fundado por Herzl pretendía comprar tierras en Israel que, por aquel entonces, estaba bajo control del Imperio Otomano con el nombre de Palestina. Las resoluciones tomadas en el congreso fueron la creación de la Organización Sionista Mundial y la creación de un fondo para comprar las tierras en Israel.
“Los Protocolos” se estructuran como las actas de 24 sesiones llevadas a cabo por los Sabios de Sión, en las que se muestra a un posible líder judío hablando en primera persona en el que arenga a los judíos para que conspiren para controlar todos los gobiernos del mundo, destruir la civilización cristiana y convertirse en amos de la tierra. “Los Protocolos” enumeran las tácticas que se debían emplear para alcanzar dichos objetivos, entre las que estaba el uso de la francmasonería o la creación del parlamentarismo liberal para confudir a los ciudadanos de las naciones cristianas. Esta era la base de la famosa conjura judeo-masónica La idea de una conjura judía había estado presente en Europa desde la Edad Media, aunque esta era la primera vez que se otorgaba a una organización el carácter de conspiradora a nivel mundial.
Un protocolo de tales características debería estar configurado como el acta de una sesión de tal organización, con multitud de detalles sobre los partícipes y el turno de intervenciones y las horas exactas de dichas intervenciones. Sin embargo, el documento no es más que un monólogo firmado por los representantes de Sión del Grado 33. Pero nunca se ha demostrado la existencia de tales representantes de Sión ni de organización alguna conocida como Sabios de Sión o Ancianos de Sión.
Tras la publicación de “Los Protocolos”, el texto fue utilizado en la Rusia Imperial para fomentar el odio hacia los judíos. Se dice que uno de los objetivos de dicha utilización era socavar el prestigio del Conde Witte, ministro judío del régimen del Zar, que pretendía introducir en Rusia el sistema monetario del patrón-oro para acercarse más a las potencias occidentales y atraer inversión extranjera de Francia y Reino Unido principalmente. Esto al parecer no gustaba a varios sectores antisemitas y germanófilos de las altas esferas rusas que no veían con buenos ojos una medida que mejoraría las condiciones de los comerciantes rusos de las ciudades más cosmopolitas como San Petersburgo, que casualmente tenía en sí una importante comunidad judía.
En 1921 Philip Graves, un miembro de la redacción del diario Times de Londres, encontró en Estambul una copia de un libro en francés titulado “Diálogos en los Infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu”. El libro, de Maurice Joly, estaba datado en 1858 y consistía en un diálogo entre Montesquieu y Maquiavelo, en el que el primero atacaba a Napoleón III mientras Maquiavelo hacía de abogado del diablo. Graves comparó “Los Protocolos” con el libro y se dio cuenta que había párrafos enteros copiados literalmente. En realidad lo que había hecho Nilus era adaptar el diálogo para convertirlo en un monólogo, cambiando la figura de Napoleón III por una conspiración judeo-masónica.
El movimiento antisemita, sin embargo, continúa afirmando que “Los Protocolos” son auténticos. El propio Hitler los usó como justificación para su política contra los judíos, inspirando ciertos comentario que realizó en “Mein Kampf”. Henry Ford también pareció haber considerado ciertos “Los Protocolos”, financiando proyectos que se encargaban de advertir al mundo del peligro judío. Aunque Ford aclaró posteriormente su antipatía por el régimen de Hitler a pesar de que éste utilizó las publicaciones de Ford como justificación a algunas de sus políticas.
Hoy en día, además de los movimientos de ultraderecha, está siendo usado por los movimientos islámicos antisemitas para justificar sus acciones contra los ciudadanos de Israel en nombre de la autodefensa ante un supuesto plan judío de conquistar el mundo y destruir el Islam.A pesar de todos los que apoyan la veracidad de “Los Protocolos”, se considera uno de los mayores fraudes literarios de todos los tiempos.
 


"No hay religión más elevada que la verdad"

Helena Petrovna Blavatsky

DAVID ICKE * TECNOLOGIA SECRETA*



Icke habla, en este fragmento de entrevista, de la tecnología secreta de los gobiernos, que, paradojicamente, les permite mantener a los científicos de los proyectos secretos y las bases subterráneas trabajando forzadamente para ellos. Icke también habla extendidamente del plan global para implementar el microchip en todos los humanos, y de la miniaturización y posibilidades reales de estos dispositivos.



Icke habla, en este fragmento de entrevista, acerca de cómo él cree que las élites mundiales están orquestando una III Guerra Mundial para implantar su estado policial global, y de las señales, según sus investigaciones, que confirmarían que esto es cierto.

Fuente: trinityeyes.wordpress.com

sábado, 19 de septiembre de 2009

Otros lobbys


§ La Mesa Redonda de Industriales (ERT)
Miembros: Una cincuentena de industriales europeos que facturan más de 950.000 millones de euros (60% de la producción industrial europea). Destacan los presidentes de Siemens, Bayer, Deutsche Lufthansa, Carlsberg, Renault, Nokia, Fiat, Pirelli, Vodafone, BP, Ericsson y Nestlé, entre otros.
Españoles: César Alierta Izuel, de Telefónica; Alfonso Cortina, de Repsol YPF; José Antonio Garrido, de Iberdrola.
Desconocida por la mayoría de los mortales, este lobby fue creado en 1983 con el objetivo de “representar a los industriales europeos”. Veinte años después, la ERT representa a todos los ciudadanos europeos, ya que sus “sugerencias” y “documentos” son adoptados por los órganos de gobierno comunitarios sin apenas variar una coma. Su poder en materia legislativa es enorme. Tal como denunciaba hace unos meses la revista Opcions -editada por el Centre de Recerca i Informació sobre Consum, CRIC-, algunas decisiones de la Unión Europea han sido tomadas justo después de una reunión de la Mesa Redonda. Entre ellas, destaca un escrito de la ERT de 1985 en el que proponía un plan para eliminar las barreras comerciales en Europa. Un año después, el Acta Única Europea copió el documento de la ERT. Sólo cambió la fecha en que el Mercado Único debía ser una realidad, 1992 en lugar de 1990. La moneda única también fue sugerida por la ERT un año antes del Tratado de Maastricht.
§ El Foro Económico Mundial de Davos (WEF)
Miembros: Jefes de estado, Kofi Annan, Bill Gates, ABB, Audi, The Coca-Cola Company, Manpower, HP, Microsoft, IBM.
Españoles: José María Aznar, Jordi Pujol, Ana Patricia Botín (presidenta de Banesto), Guillermo de la Dehesa (presidente del Centre for Economic Policy Research, antiguo representante del Banco Pastor).
Klaus Schwab, un profesor de Economía suizo, propuso en 1970 la creación de un grupo que reuniera a jefes de estado y dirigentes de grandes empresas para debatir de modo informal sobre cuestiones económicas de carácter mundial. Un año después se celebró en Davos (Suiza) la primera de estas reuniones. Los miembros del Foro pagan 30.000 francos suizos anuales para asistir a los encuentros, que se celebran en enero. En la actualidad, sus protagonismo rivaliza con el del Foro Social Mundial de Porto Alegre. El movimiento antiglobalización ha hecho que Davos se abra a personalidades y personajes con perfiles muy distintos al de sus fundadores. Entre éstos, destaca la visita de Lula en la pasada edición. También han pasado por Davos la secretaria general de Amnistía Internacional, Irene Khan, y la actriz Julia Ormond. Por todo ello, muchos opinan que Davos se está “banalizando” y temen que acabe convirtiéndose en una especie de Aspen, la reunión a la que acuden desde el jefe de la CIA hasta el presidente de la Time-Warner, y donde los mandamases juegan al tenis y esquían entre charla y charla. Sin embargo, los miembros estables de Davos pueden seguir confiando en su operatividad. Aunque ya se habían reunido en enero 2003, quince días después de que Bush anunciase el fin de las grandes operaciones militares en Irak, se congregaron en Amman para hablar sobre la reconstrucción y, en opinión de muchos, “repartirse el bacalao”.
§ La trilateral
Miembros: Madeleine K. Albright, Henry A. Kissinger, Tyssen, Mobil, Peugeot-Citroën, FIAT, Mitsubishi, Bill Emmot (The Economist), Barclays Bank, Exxon, General Electric, Richard B. Cheney.
Españoles: Trinidad Jiménez (PSOE), Miguel Herrero de Miñón (ponente constitucional, abogado y consultor internacional), Nemesio Fernández-Cuesta (Repsol-YPF), Jaime Carvajal Urquijo (director de la Ford España), Ana Patricia Botín (directora de Banesto, Consejera del BSCH), Abel Matutes, (ex ministro de Asuntos Exteriores, director de Empresas Matutes), Emilio Ybarra (Presidente del BBVA), Pedro Ballvé (Director de Campofrío), Antonio Garrigues Walker (abogado), Mario Vargas Llosa, entre otros.
David Rockefeller, uno de los más destacados miembros del club Bilderberg fundó en 1973 la Comisión Trilateral, porque se sentía “preocupado” por el deterioro de las relaciones entre América, Europa y Japón. Para la fundación de este grupo contó con la inspiración y ayuda del polaco Zbigniew Brzezinski, antiguo asesor de Seguridad Nacional de Jimmy Carter.
Brzezinski se ha vanagloriado de ser el creador de la trampa afgana. Fue él quien instó al gobierno norteamericano a apoyar a los muyaidines talibanes para que combatieran contra los soviéticos. Según él, era una oportunidad única para “que la URSS tuviera su propio Vietnam”. La trampa sigue teniendo consecuencias hoy día, entre ellas la guerra contra el terrorismo inaugurada tras el 11 de Septiembre.
En la actualidad, la Comisión Trilateral congrega a 350 personas del stablishment una vez al año. Los participantes pertenecen al mundo de los negocios, los medios de comunicación, la política internacional y las ONGS.
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